El archipiélago

Naturaleza

Geología

Localizada en la zona de interacción de las placas tectónicas euroasiática, norteamericana y africana, las islas del archipiélago de las Azores son todas de origen volcánico. A lo largo de los milenios, erupciones y seísmos generaron un territorio con una característica común: la marca del volcán. Pero cada isla tiene una identidad propia: los fósiles de Santa María, las lagunas de San Miguel, las grutas de Terceira,  los conos de Graciosa, las fajãs de San Jorge (lenguas de tierra en el mar de origen volcánico), la montaña de Pico; el volcán de Capelinhos en Faial, las cascadas de Flores y el Caldeirão de Corvo (la caldera del volcán, donde se encuentra un lago), son huellas inconfundibles. Viajar por las Azores es conocer nueve islas donde el mismo código genético acabó generando trazos distintivos.

Medio Ambiente

La larga lista de parques naturales, áreas protegidas, especies de flora y fauna protegidas, reservas forestales, geopaisajes y lugares de interés geológico, es la garantía de la defensa de un legado natural inestimable. Como reconocimiento de este esfuerzo, las Azores están consideradas un santuario de biodiversidad y de geodiversidad, y es uno de los mejores destinos para la práctica del Turismo de Naturaleza.

Flora

Los primeros pobladores del archipiélago encontraron ejemplares de cedro, brezo, pau-branco (picconia azorica) y sanguino, entre varias otras decenas de especies endémicas que todavía hoy se pueden ver en las islas azorianas. A lo largo de los siglos, el hombre aportó nuevos contornos al paisaje. Agraciadas por un clima benévolo, árboles como la criptomeria, la araucaria y el metrosidero se han convertido en una parte importante del paisaje azoriano, donde no falta el azul y el rosa de las hortensias.

Fauna

El archipiélago es el hábitat de especies de aves como el ratonero, la pardela cenicienta, el charrán, la paloma torcaz y el mirlo común. En la Serra da Tronqueira, en San Miguel, el camachuelo de las Azores o priolo tiene un estatuto de protección especial, por su escasez. En los cielos de las Azores vuela el único mamífero endémico de las islas: el murciélago. Un amplio abanico de especies de aves marinas migratorias escoge el suelo azoriano para descansar de los largos viajes intercontinentales.

En el océano Atlántico, la vida se multiplica en más de dos decenas de especies de delfines y ballenas que residen o cruzan los mares de las Azores. Abundantes colonias de moluscos, crustáceos y peces complementan una extraordinaria diversidad acuática.