Graciosa

  • Islote de Baixo, refugio de aves marinas
  • Vista sobre las casas de São Mateus e islote de Praia
  • Zona de Carapacho, conocida por sus fuentes termales

Historia

El año del descubrimiento de Graciosa es incierto. Se piensa que fue identificada en 1427, junto con las demás islas del grupo central, y que en la década de 1430 se introdujo ganado en la isla, obedeciendo a una orden de la Corona portuguesa. El poblamiento oficial debió de comenzar hacia 1470, probablemente a partir de dos núcleos diferentes, uno liderado por Vasco Gil Sodré, en la zona de Santa Cruz, y el otro liderado por Duarte Barreto, en la zona de Praia. En 1485, Pedro Correia da Cunha es nombrado capitán de toda la isla, fomentando la llegada de nuevos colonos de Portugal continental y también de Flandes. En un movimiento de sur a norte, se van ocupando las llanuras de fértiles suelos del interior. Esta consolidación demográfica beneficia primero la localidad de Santa Cruz, que recibe el título de villa en 1486; seguida de Praia, también conocida como São Mateus, con el título de villa en 1546. La economía local se basa en la agricultura. El trigo y, de manera casi excepcional en el archipiélago, la cebada son las producciones del siglo XVI. Además de la recogida de la orchilla, la vitivinicultura asume cada vez mayor protagonismo, con el aguardiente y el vino locales apreciados y consumidos dentro y fuera de la isla. Las relaciones comerciales se centran en Terceira. Al igual que la isla vecina, Graciosa es atacada y sufre el pillaje de piratas durante los siglos XVI y XVII.

Períodos de sequía y desastres naturales son episodios que marcan la historia de Graciosa, causando un empobrecimiento generalizado. Como sucede en las otras islas, el cultivo del vino sufre un declive notable durante el siglo XIX, debido a la aparición del oídium y la filoxera, enfermedades de las viñas que afectan a gran parte de la producción. Entre las décadas de 1950 y 1970, un brote de emigración a los Estados Unidos empobrece el panorama socioeconómico de la isla. Un movimiento de unión cooperativa para recuperar parte de la tradición y cultura del vino culmina, en 1994, en la creación de la Región Demarcada de Graciosa. Actualmente, la producción de lácteos y carnes es central en la actividad económica de la isla. El terreno dividido todavía produce maíz, productos de huerta y árboles de fruta.

En la década de 1980, la construcción del aeródromo y del puerto comercial de Praia abren nuevas perspectivas de futuro, con Graciosa posicionándose en el camino del turismo sostenible.

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