Flores

  • Albacora (tipo de atún) asada
  • Albacora (tipo de atún) fresca
  • Araçal, fruto exótico de la familia de la guayaba, que crece gracias al clima suave da las Azores

Gastronomía

Durante siglos, las islas del grupo occidental vivieron algo aisladas, fruto de su distancia con el resto de las islas y sus difíciles condiciones atmosféricas. Por esto, los habitantes aprendieron a confiar en la producción local como base de su alimentación.

En invierno, con las dificultades para salir al mar a pescar, la carne de cerdo servía muchas veces de sustento. Esta carne ha quedado como testigo de este tiempo: carne de cerdo en salmuera, después desalada, cocida y servida con patata y col. Ñame con linguiça (un tipo de embutido) y sopa de berros completan la carta más tradicional de Flores. El queso curado producido en la isla presenta una pasta blanda de textura firme.

El mar es generoso y estimula la imaginación culinaria de los habitantes de Flores. En las tortas de erva patinha se alía el concepto de tortilla con las algas marinas que crecen al lado del mar. El pescado, que forma parte del patrimonio gastronómico tradicional de la isla, se encuentra en recetas variadas, como la albacora (un tipo de atún) asada en el horno y la caldereta de congrio.

El microclima de ciertas zonas permite el crecimiento de frutas exóticas. Del araçá, de la familia de las guayabas, se cogen frutos de color amarillo, rojo y morado con el que se produce una mermelada típica. La miel absorbe su aroma de las numerosas flores que adornan la isla.