El perfume de Europa en mitad del Atlántico tiene nueve fragancias distintas. El manto verde se compone de criptomerias, pitosporos, hayas y viñas seculares. Conos volcánicos apuntan hacia el cielo. Las grutas cuentan secretos sobre el origen de las islas. Las lagunas reposan en volcanes dormidos. Levantamos la mirada y vemos aves migratorias. Los senderos serpentean por todo el archipiélago,  revelando misterios guardados para los caminantes. Hay acantilados que cortan la respiración, llanuras sobre el mar que nos acogen, caídas de agua que refrescan el alma. No es un sueño, son los senderos de las Azores.


Caldera de agua a hervir en FurnasVista aérea del puerto de Caloura con el buen tiempo y el agua limpiaCarretera con el pico de la montaña en el horizonte